15/03/2015
Historia de la implantología
Desde tiempos remotos el hombre intenta reemplazar los dientes perdidos. Mucho se ha probado para lograrlo. Desde la colocación de clavos, alambres, placas, raíces de plata, plomo, vidrio, etc. Pero recién podemos decir que se trata de implantología o sea la reposición de dientes perdidos mediante implantes dentales, cuando se empiezan a sentar las bases para el avance de esta ciencia, lo que ocurre a comienzos del siglo XX.
Desde 1910 se empiezan a presentar distintos tipos de implantes dentales, los que forman parte de la etapa empírica de la implantología, basándose en la experimentación clínica, pero sin protocolo científico y prácticamente sin éxito alguno. Aquí enunciamos algunos de los trabajos y profesionales más destacados; pero es recién después de los años 60 en que Branemark y sus colaboradores descubren accidentalmente la adhesión del titanio al hueso y con eso su aplicación a la odontología.
El gran descubrimiento
Desde 1952, el profesor sueco Branemark y su equipo de colaboradores, comienzan la investigación de estudios microscópicos de la médula ósea en el hueso peroné y tibia de conejos, buscando mejorar la cura en los traumatismos óseos. Para realizar el estudio se introdujo una cámara óptica de titanio en el hueso del conejo, pero cuando se intenta retirarla, se prueba que es imposible, pues el titanio se había adherido al hueso y el tejido circundante se había mineralizado, siendo congruente con la superficie del titanio. A partir de estas investigaciones, se empezó a hablar de la oseointegración del titanio, y su uso en la odontología, comenzando con pruebas con animales desdentados que terminaron con éxito y de aquí la idea de crear raíces de titanio para introducirlas en el hueso y esperar su fijación.
Lo destacado del trabajo del profesor Branemark es que hizo comprender a todos el proceso biológico de cicatrización que se producía al introducir un cuerpo extraño, siendo este particularmente de titanio.
En la misma época el profesor Schroeder desarrolla el concepto de anquilosis funcional, que es lo mismo que la oseointegración. Con un equipo de investigadores en Suiza, desarrolló un sistema de implantes dentales denominado ITI Bonefit.
En el comienzo de la década de 1980, Calcitek Corporation desarrolla la calcitita,que es una hidroxiapatita cerámica policristalina. Luego distintos investigadores desarrollan implantes dentales de titanio recubiertos de hidroxiapatita.
En 1982 Branemark presenta en Toronto, Canadá, un implante dental de titanio con forma de tornillo y su proceso de oseointegración, proceso avalado con pruebas clínicas por más de 10 años.
En 1982, Adell, presenta los resultados de sus investigaciones clínicas de casi 3000 implantes colocados en 370 pacientes, La mayoría de ellos con procesos exitosos.
Con el transcurrir de la década de los noventa, ya la implantología se ha difundido como una nueva disciplina quirúrgica dentro de la odontología. Desde entonces el tratamiento con implantes dentales donde hay dientes faltantes es un procedimiento muy común.
Se han perfeccionado tanto las técnicas de colocación de implantes dentales como los implantes en sí mismos. Otros procedimientos también colaboran en la recuperación dental. Como ser la regeneración ósea, la ortodoncia al servicio de la implantología, la manipulación de tejidos blandos, mejorando el éxito en la colocación de implantes dentales y su mantenimiento.
CONCLUSIONES
Hoy en día la implantología es una ciencia con base en antecedentes históricos que han permitido la difusión a casi todos los estratos sociales y en casi todos los países del mundo.
Desde las experiencias del Profesor Branemark, demostrando la oseointegración del titanio, la implantología se volvió casi una ciencia exacta, siendo predecible y posibilitando su generalización. Sobre esta base, los estudios posteriores, nos permitieron contar con diferentes modelos, formas, tamaños de implantes dentales, distintos tipos de tratamiento de superficie, distintas posibilidades de prótesis, etc.
Hoy se cuenta con gran cantidad de marcas que ofrecen no solo distintos tipos de implantes dentales, sino que destinan una parte de sus ingresos a nuevas investigaciones, siempre en beneficio de un avance en este proceso de restituir una pieza perdida.