15/11/2014
¿ QUÉ DEBEMOS SABER SOBRE NUESTRAS ENCÍAS ? - Especial Salud La Voz del Interior (Escrito por Od. Ganzburg)
Las encías, conjuntamente con el hueso alveolar y el ligamento periodontal (fibras que unen el diente al hueso), forman el aparato de soporte dentario que se encarga de mantener los dientes en sus lugares. En condiciones de salud, las encías son de color rosa pálido, consistencia firme, no sangran y no duelen; es decir no las sentimos en nuestra boca.
Una vez que comenzamos a sentir molestias como, por ejemplo, sangrado por cepillado o espontáneo, al igual que si notamos aumento de movilidad de una o varias piezas dentarias, cambios de posición y forma de las encías (retracciones o aumento de tamaño), pus que emana de las encías, cambios en su consistencia ("encías flojas"), etcétera; debemos prestar mucha atención porque estos síntomas son indicadores de que nuestro aparato de soporte dental no está bien y estamos frente a lo que se conoce como enfermedad periodontal.
Causas y consecuencias. La causa de la enfermedad periodontal es lo que se conoce como placa bacteriana, la cual coloniza la superficie dental y, si no se la remueve de forma adecuada, crece, se engrosa y se calcifica, hasta convertirse en sarro. Mientras ocurre todo este fenómeno, las bacterias liberan toxinas que irritan los tejidos que rodean al diente produciéndose así el primer estadio de la enfermedad periodontal, conocido como gingivitis, caracterizado por una inflamación de la encía sin llegar a producir pérdida de ligamento periodontal y hueso.
Si dejamos que la gingivitis avance, vamos a enfermar de periodontitis, la cual ya es irreversible porque vamos a comenzar a perder parte de nuestro ligamento periodontal y hueso alveolar.
La consecuencia más grave de esta enfermedad es la pérdida de la pieza dentaria y este fenómeno se produciría porque el diente pierde su sostén. Perder un elemento dentario por enfermedad periodontal es muy diferente a perderlo por caries, ya que cuando la pérdida es producida por caries no se pierde tanto hueso y encía y, por lo tanto, el terreno para construir una prótesis es mucho mas favorable.
¿Qué hacer? Ante la aparición de los primeros síntomas, se debe consultar de inmediato con el odontólogo de cabecera o con un periodoncista (odontólogo especialista en esta área) para que le brinden una solución adecuada y no recurrir a fórmulas caseras o comerciales sin antes haber consultado con un profesional idóneo, porque estos métodos son paliativos no curativos, los síntomas desaparecerán por un tiempo y luego volverán para que la enfermedad siga progresando, generando un pronóstico y un tratamiento más complicado.
Prevención. La principal herramienta de prevención consiste en el uso de cepillo e hilo dental en forma correcta, además de controles periódicos con el periodoncista o el odontólogo general, quienes supervisarán el sistema de higiene del paciente y lo mejoraran de ser necesario.