07/09/2016
MITOS SOBRE LOS IMPLANTES DENTALES
La implantología permitió un giro radical en la terapéutica odontológica. Antes de los implantes, cuando faltaban dientes se realizaban otras prácticas que, en muchos casos, ofrecían resultados antiestéticos, inestables o poco confortables.
“Un implante dental es como un pequeño tornillo, por lo general de titanio, que se une al hueso de la mandíbula o del maxilar para formar lo que será un medio de retención para uno o varios dientes postizos. También, se usa para fijar mejor una dentadura completa, tal como lo hace la raíz con los dientes.
Los implantes dentales son de un metal llamado titanio, un material muy biocompatible que, a diferencia de lo que muchas personas creen, no produce rechazo y que es capaz de unirse íntimamente al tejido óseo luego de un período de tiempo. “Es sumamente resistente, lo que le permite, en condiciones normales, soportar las fuerzas masticatorias sin separarse del tejido óseo”.
Los procedimientos quirúrgicos para la colocación de implantes se realizan en consultorios odontológicos preparados y equipados para estas prácticas bajo estrictas normas de bioseguridad. “No se necesita un ámbito hospitalario y, por lo general, la anestesia local es adecuada para estos procedimientos que son ambulatorios.
Sin dolor
En materia de molestias y, como cada procedimiento quirúrgico, cada caso es diferente dependiendo de la situación clínica y de las preferencias del paciente. También la colocación de implantes puede variar y requerir desde minutos hasta horas para su realización.
La colocación de un implante sin complicaciones no debe doler. Solamente ocasionar molestias o ardor en la herida de la encía”.
Puede suceder que los maxilares se hayan reducido (atrofia). Pero existen muchas formas de regenerar esos tejidos perdidos a través de técnicas altamente predictibles. “Se puede regenerar ese tejido implantando hueso propio o de materiales específicos. Por estos días, disponemos de técnicas avanzadas para realizar cirugías en casos extremos. El porcentaje de éxito es muy elevado. Afortunadamente son muy raros las situaciones en los que un paciente que desea ser rehabilitado con implantes no pueda.
Tiempo
El implante necesita un período de tiempo para unirse al hueso. Ese lapso puede variar de dos a tres meses y, en grandes regeneraciones óseas, se podría prolongar hasta seis meses.
Una vez que el implante se ha integrado al hueso, se puede realizar la prótesis definitiva sobre los implantes colocados. Las prótesis pueden ser de dos tipos: fijas de cerámicas, que proporciona el mayor nivel de estética, comodidad y función; o prótesis removibles, una opción más económica, realizadas en acrílico o con armazón de cromo cobalto.
Es factible que la fijación del implante denominada óseo integración no ocurra. Sin embargo, esto sucede, según bibliografía científica actualizada, y se estima como normal en sólo el dos por ciento de los casos. “Aquí entra en juego la pericia del cirujano y también los cuidados del paciente para no movilizar el implante durante el período de tiempo que demande la óseo integración. Es necesario considerar además, que hay casos más comprometidos que otros. Si no ocurre la óseo-integración se puede y se debe volver a colocar otro implante para sustituirlo”.
Higiene
Los implantes correctamente posicionados, bien higienizados por el paciente y, controlados y mantenidos por el odontólogo, no tienen tiempo límite de vida útil. Pero la mala higiene bucal puede causar la pérdida del implante.
Es que así como se pierde el hueso que rodea los dientes por mala higiene (periodontitis), igual ocurre alrededor de los implantes. “La persona rehabilitada debe controlar y mantener periódicamente los implantes dentales a lo largo de toda su vida”.
Cuidados
“El implante se considera a nivel mundial como la forma de llevar a cabo la sustitución de piezas dentarias pérdidas de la manera más confortable, segura y con una alta satisfacción probada para el paciente que lo recibe”. Pero si bien, en general la colocación de implantes no supone grandes molestias posquirúrgicas, se recomiendan cuidados para los tres a cinco días posteriores a la intervencion.