21/02/2026
Muchos ven la caries como algo pequeño, pero cuando una caries avanza y llega a capas profundas del diente, puede convertirse en una infección (pulpitis/absceso). En ese punto, la carga bacteriana aumenta y, al sangrar las encías o existir una infección activa, algunas bacterias pueden pasar al torrente sanguíneo (bacteriemia). En la mayoría de personas sanas el cuerpo lo controla, pero en personas con válvulas cardíacas dañadas, prótesis valvulares, antecedentes de endocarditis, ciertas cardiopatías congénitas o defensas bajas, ese paso de bacterias puede aumentar el riesgo de endocarditis infecciosa, una condición seria del revestimiento interno del corazón.
Además, la enfermedad periodontal (encías inflamadas crónicamente) mantiene al cuerpo en un estado de inflamación persistente, lo que puede afectar la salud cardiovascular en general. O sea: cuidar la boca no es solo estética, es reducir inflamación y riesgo en todo el organismo.
Qué hacer (solución práctica): no ignores sangrado al cepillarte, trata caries a tiempo, haz limpiezas profesionales, usa hilo dental diario y revisa focos de infección (dolor al morder, fístulas, mal aliento persistente). Si tienes condición cardíaca de riesgo, informa a tu dentista antes de procedimientos para valorar el protocolo adecuado.