15/06/2026
La abeja melífera (Apis mellifera) tiene el cuerpo totalmente recubierto de pelos o vellosidades, que si bien no se aprecian a simple vista, le otorgan cuando los vemos de cerca, un aspecto un tanto mullido ... ; estos pelos tienen múltiples funciones táctiles, pero por lo que son importantes es por ser el instrumento con el que las abejas consiguen recolectar el polen de las plantas que visitan, llevándolo de una flor a otra, y posibilitando de este modo la reproducción de las plantas. Se estima que aproximadamente 1/3 de todos nuestros alimentos dependen directa o indirectamente de la acción polinizadora de las abejas.
Concretamente, la abeja presenta todo su cuerpo cubierto por una densa capa de pelos. La mayoría de los pelos son como plumas, ya que el tubo o raquis de cada pelo tiene muchas ramas cortas. Estos pelos del cuerpo de la abeja además de desarrollar funciones sensoriales, sirven para atrapar el polen de las flores a modo de "cepillo", y sobre todo potenciado por el hecho de que estos pelos, con el roce con el aire durante el vuelo de la abeja, se cargan de electricidad estática, lo que produce que los granos de polen -literalmente- salten al cuerpo de las abejas cuando aterrizan en las flores.